Vídeo explicativo de Summerhill y de la pedagogía de Neill. Seis estudiantes de primero de Magisterio de Lengua Extranjera de la Universidad de Málaga (
María Paz Murcia De Troya, Sofía Serrano Viriot, Nuria Garrido Bartha, Elena Claudia Peñas López, María Dolores Montes García y Mónica Ibars Morales), para la asignatura de Didáctica General, han realizado y
colgado en Youtube un vídeo sobre una propuesta de educación no directiva "
Summerhill... y la libertad".
El trabajo está disponible en la red desde junio de 2009.
Incluyo el post como "agua de otro manantial" (contrapropuesta) que rompe esquemas frente a la saturación de la intoxicación de la información (infoxicación, sobresaturación, ruido-interferencia) y la sensación de estar de vuelta de todo, incluidos los modelos educativos y sus capacidades emancipatorias.
Sugiero su visionado. Dura 7:18 minutos.
Traslado las afirmaciones de la pedagogía de Summerhill han destacado los autores del trabajo. Casi todas ellas podrían incluirse en muchos idearios de centros educativos. Pero unidas y como continuo sitúan la propuesta al borde de la angustía de padres y autoridades educativas "responsables".
Los destacados son (RESUMEN DEL VÍDEO):
- En sus primeras etapas como docente (primeros años siglo veinte) le impresionaron mucho los castigos corporales y la severidad del régimen escolar.
- Se educa mediante el valor de libertad y coeducación de sexos, introduciendo métodos y alternativas rompedoras y radicales, con gran importancia del bienestar emocional de los escolare por encima de sus resultados académicos.
- Lo más importante en Summerhill es la libertad.
- Libertad es cuando uno puede hacer y decidir lo que quiera mientras no interfiera en la libertad de los demás. Se obtiene mediante la discusión, la organización y el respeto a los otros.
- Se cultiva la felicidad. “Los niños tienen la libertad de ser ellos mismos”. Un niño libre tiene personalidad.
- Quien eres importa más que lo que sabes.
- El éxito no se define por el rendimiento ni los resultados académicos.
- (…) corazones, no sólo cabezas en la escuela. Proporcionar un entorno en el que los niños puedan definir lo que son y lo que quieren ser.
- Summerhill prefiere producir un barrendero feliz que un neurótico Primer Ministro.
- Hacer que la escuela se acomode al niño y no el niño a la escuela.
- Una escuela que se ocupa de todo democráticamente, donde cada persona tiene el mismo derecho de hablar y ser escuchada.
- Alumnos y maestros aprenden juntos.
- La creatividad y la expresión propia no se reprimen y se permite a los niños jugar tanto como les guste para ser totalmente libres.
- El juego imaginativo y creativo es una parte esencial de la infancia y del desarrollo.
- La espontaneidad natural del juego no debe ser socavado por los adultos ni reorientado en experiencias de aprendizaje.
- Summerhill… donde se puede jugar todo el día si quieres.
- La vida en Summerhill. Un día cualquiera. (Minutos vídeo: 4:16 – 5:19).
- “El mero hecho de que los niños, que deberían estar moviéndose todo el tiempo, estén sentados sobre sus panderos seis horas diarias… va en contra de la naturaleza humana. ¡Va en contra de la naturaleza de los niños”.
Otras fuentes:
ACTUALIZACIÓN I:
Este es el trozo que destaco:
"T: Suelen darse bandazos, de la escuela enciclopedista a la que nada más se preocupa porque estemos todos bien…
JGS: Yo creo que esa es una antinomia muy peligrosa y bastante reaccionaria, y lo digo además porque en mi país hemos sufrido ese sarampión.
La escuela del bienestar no puede ser independiente de la escuela de la cultura para el bienestar. Es reaccionario plantear una escuela del bienestar psicológico al margen del proyecto cultural. Para estar bien, pues mira, nos vamos a los parques. La escuela, creo yo, y lo defiendo cada vez más, y en países con necesidades culturales y de desarrollo muchísimo más, es el único instrumento de cultura que tienen ciertas clases desfavorecidas.
Las utopías de la des-escolarización son elaboraciones típicamente burguesas, alejadas de la realidad y que no forman parte de ningún proyecto de emancipación cultural popular. Neil dice que es igual que alguien sea zapatero o médico, que lo importante es que sea feliz. Eso es una frase de Summerhill. Uno se percata del carácter reaccionario que tiene en esta sociedad decir eso, porque yo sé que el zapatero no puede ser tan feliz como el médico; al margen de que sea zapatero o médico, implica desconocer que los médicos tienen más posibilidades de ser felices que los zapateros… los zapateros remendones, no los que venden zapatos (risas).
En esta sociedad, conocer es poder, es poder trabajar, es poder participar, y es poder criticar. Sin conocimiento de la economía, yo no le puedo criticar al ministro de economía la política económica, sin conocimiento de la historia yo no puedo criticar un proyecto político. Entonces la cultura de la felicidad al margen de un instrumento conceptual para analizar la realidad a mí me parece muy peligrosa, y en América latina, peligrosísima. Es un movimiento pendular. Como dirían los dialécticos, es la tesis y la antítesis, pero no es la síntesis del progreso histórico. Esto no significa que la escuela deba ser infeliz, desagradable, autoritaria, aburrida, centrada en los contenidos, absurdos, en lo que es la gramática generativa y cosas por el estilo…"